Diferencia entre diferencial tipo A, tipo B y tipo F

Cuadro eléctrico abierto con tres diferenciales modulares cableados

En un cuadro nuevo, o al cambiar un diferencial que salta sin motivo claro, la duda ya no es solo de amperios. Hay que elegir el diferencial tipo A, tipo B o tipo F según las fugas que pueda generar la instalación. No es un detalle de catálogo: un tipo AC o A de hace diez años puede no ver la misma fuga que produce una bomba de calor, un cargador de coche o un inversor.

Esta guía resume qué detecta cada tipo, cuándo basta el A, cuándo conviene el F y cuándo hace falta el B. Si aún no tienes claro qué hace un diferencial frente a un automático, empieza por la diferencia entre automático y diferencial.

Diferencial tipo A, tipo B y tipo F: diferencia práctica

Los tipos (AC, A, F, B) los define la norma de interruptores diferenciales. No indican si el aparato es de 25 A o de 40 A, ni si es de 30 mA o de 300 mA. Describen qué forma de corriente de fuga es capaz de medir y abrir.

En una vivienda de hace años lo habitual era el tipo AC: solo ve fugas senoidales de corriente alterna. Con electrónica (fuentes conmutadas, vitro de inducción, lavadora inverter) esa fuga a menudo deja de ser una senoidal limpia. Por eso el tipo A se ha convertido en el estándar razonable de reposición, y los tipos F y B cubren convertidores e instalaciones con corriente continua.

Criterio Tipo A Tipo F Tipo B
Qué fugas cubre Alterna senoidal y continua pulsante Las del A más fugas de frecuencia mixta (convertidores monofásicos) Las del A/F más continua lisa
Uso típico Vivienda general: lavadora, vitro, LED, electrónica Bomba de calor, lavadora inverter, algunos climatizadores Punto de recarga, fotovoltaica, variadores, continua industrial
Sustituye al AC Sí, en reposición de vivienda Sí, cuando el A dispara o hay convertidor Sí, cuando hay continua lisa
Precio relativo El habitual de cuadro doméstico Más alto que el A El más alto de los tres
Usos del diferencial: tipo A en cocina, tipo F en bomba de calor y tipo B en recarga del coche
Tipo A en cocina, tipo F en la bomba de calor y tipo B en el punto de recarga.

Tipo A: el de reposición en vivienda

El tipo A detecta fugas de corriente alterna y fugas de corriente continua pulsante. Es el que encaja en la mayoría de cuadros domésticos actuales: circuitos de enchufes, lavadora, lavavajillas, vitrocerámica de inducción y alumbrado LED. Si vas a cambiar un diferencial que solo dice AC y la casa tiene electrodomésticos de los últimos años, el salto natural es al tipo A, no al B.

Sigue haciendo falta acertar sensibilidad e intensidad: 30 mA para protección de personas en circuitos de uso, e intensidad nominal (25, 40, 63 A) según lo que aguante el circuito, no según «cuánta protección extra» quieras. Eso se detalla en cómo elegir el interruptor diferencial.

Tipo F: convertidores y menos disparos fantasma

El tipo F cubre lo del A y, además, fugas con componentes de frecuencia más alta, típicas de convertidores monofásicos (bombas de calor, algunos climatizadores, lavadoras con variador). En la práctica se elige cuando el tipo A dispara sin un defecto claro, o cuando el fabricante del aparato pide expresamente un diferencial tipo F aguas arriba.

No es lo mismo que un diferencial superinmunizado. «Superinmunizado» es el nombre comercial de equipos con alta inmunidad a disparos intempestivos (a menudo un tipo A-SI). El tipo F es una clase normativa. Pueden convivir en el mismo cuadro, pero no se intercambian por el nombre.

Tipo B: continua lisa, recarga y generación

El tipo B es el que ve también fugas de corriente continua lisa. Aparece en puntos de recarga de vehículo, instalaciones fotovoltaicas con inversor, variadores de frecuencia y cierta maquinaria. Si pones un tipo A delante de un cargador o un inversor que puede inyectar continua, el diferencial puede «cegarse» o no abrir cuando toca.

En recarga y generación el fabricante del equipo suele indicar si hace falta tipo B o un tipo A más un dispositivo de detección de continua (del orden de 6 mA). No improvises el atajo: lee la ficha del cargador o del inversor antes de comprar el diferencial.

Cuándo elegir A, F o B

  • Tipo A — reposición general de vivienda, sin recarga ni fotovoltaica en ese circuito, y sin un historial de disparos raros.
  • Tipo F — bomba de calor, climatización con convertidor o un A que salta y la revisión no encuentra fuga real. Antes de cambiar, descarta humedad, neutro mal, o un circuito mezclado; la guía por qué salta el diferencial ahorra un recambio inútil.
  • Tipo B — circuito del punto de recarga, inversor solar o variador, cuando el fabricante no da otra combinación equivalente.

En la tienda tienes el abanico en diferenciales y, si el problema es inmunidad y no la clase A/F/B, en diferenciales superinmunizados.

Errores habituales

Confundir el tipo (A, F, B) con la sensibilidad (30 mA / 300 mA). Un tipo B de 300 mA no protege a las personas como un 30 mA: protege de otra clase de fuga y, a menudo, contra incendio o a la cabecera.

Poner un tipo B «por si acaso» en toda la vivienda. Encarece el cuadro y no mejora la protección de un circuito de enchufes que con un A está bien cubierto.

Dejar un tipo AC delante de inducción, LED y lavadora inverter y achacar los disparos al diferencial «malo». A veces el aparato es el que genera una fuga que el AC no está pensado para gestionar.

Más detalle de clases y normas en la ficha de interruptor diferencial (Wikipedia).

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Si vas a reponer el aparato, elige primero el tipo (A, F o B) y después amperaje, polos y sensibilidad. El catálogo de diferenciales está ordenado para filtrar desde ahí.

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